Japón pone en jaque a la vacuna contra el VPH

 

Japón ha puesto en jaque a la Organización Mundial de la Salud y a su Comité Global sobre la Seguridad de las Vacunas (GACVS) por medio de un informe que destruye por completo los argumentos de la OMS para el continuo uso de una vacuna (Gardasil o Cervarix) contra el virus del papiloma humano, que ha probado ser no solamente un fracaso, sino un riesgo de salud pública por todas las enfermedades y muertes que ha ocasionado.

El artículo completo se puede leer en este enlace en inglés:

http://www.yakugai.gr.jp/topics/file/en/Refutation%20of%20GACVS%20Statement%20on%20Safety%20of%20HPV%20Vaccines_17%20December%202015.pdf

 

Publicamos aquí como primicia  sus conclusiones en español:

 

  1. Conclusiones

Los proponentes de la vacuna contra el VPH a menudo afirman que sólo una fracción de los individuos que se someten a la vacunación contra el VPH experimentarán Efectos Adversos y que los riesgos deben ser sopesados ​​frente a los beneficios de la prevención del cáncer. Sin embargo, las quejas de Efectos Adversos ​​y los casos de síntomas graves y prolongados son más numerosos para la vacuna contra el VPH que para otras vacunas. La situación en Japón es similar a la de otros países, que también reportan un panorama de grupos de síntomas graves y complejos que se desarrollan a través de múltiples sistemas corporales durante un período prolongado de tiempo.

Las niñas que antes gozaban de buena salud son repentinamente atormentadas por el dolor y la preocupación, y sus sueños y aspiraciones de vida quedan detenidos. Los síntomas que siguen a la vacunación contra el VPH pueden dar como resultado grandes desventajas que afectan seriamente una amplia gama de aspectos de la vida cotidiana, como la incapacidad para realizar cálculos simples, el deterioro severo de la memoria y problemas de aprendizaje, problemas para caminar, estar confinadas a una cama debido al dolor y la disfunción motriz, además de renunciar a la búsqueda de una educación superior. Además de los enormes costos sociales, la vida y la dignidad humana terminan arruinadas.

Además, todavía no se ha establecido el tratamiento para estos síntomas y actualmente no existe ningún método para identificar los individuos que puedan ser susceptibles a los Efectos Adversos graves. La tasa de mortalidad por cáncer cervical en Japón se mantiene a un nivel bajo comparable a la de los países occidentales. Por lo tanto, equilibrando las serias preocupaciones con respecto a la inocuidad de la vacuna contra el VPH contra sus efectos limitados, no existe una razón convincente para que Japón recomiende la vacunación. Está justificada la decisión del gobierno japonés de dejar de promover activamente la vacunación contra el VPH a la luz de la situación actual; las críticas de GACVS a esta decisión no son justificadas.

A pesar de no llevar a cabo su propia investigación sobre los síntomas tras la vacunación contra el VPH, el GACVS está criticando las políticas independientes de Japón, uno de sus países miembros, al tiempo que intenta obligar al cumplimiento de políticas específicas utilizando sólo la fuerza de autoridad como base. Esta crítica constituye un fracaso de la OMS (Organización Mundial de la Salud) para cumplir con su responsabilidad como organismo internacional con el objetivo declarado de fortalecer los sistemas de salud y es una crítica a la que nos oponemos con firmeza.