Campaña mediática en Colombia a favor de una vacuna dañina y potencialmente mortal

Existe una campaña mediática en Colombia para imponer el punto de vista de que la vacuna contra el VPH, Gardasil, es benéfica e inofensiva. Este punto de vista va contra los hechos mismos, no solo en Colombia, sino a nivel mundial. La vacuna es peligrosa, ha ocasionado miles de reacciones adversas, muertes y discapacidades en muchos países, afecta el sistema inmunológico de ciertas poblaciones, causando enfermedades difíciles de tratar, y en Estados Unidos, el gobierno ha pagado más de seis millones de dólares a las víctimas de la misma.

Un ejemplo de esta campaña es el artículo de Héctor Abad Faciolince aparecido en El Espectador y titulado “Papiloma y fanatismo religioso”.  En el mismo, el articulista repite como dogmas de fe los mismos argumentos que el fabricante, Merck, ha diseminado para impulsar la vacuna, y como gran fuente de consulta cita a una hermana “epidemióloga”, a quien supuestamente consultó acerca de la seguridad de la vacuna, pero que jamás menciona cuál fue su consejo.

Faciolince, también cita como fuente de su “investigación”, a Nubia Muñoz, una defensora a capa y espada de la vacuna, quien tiene conflictos de intereses, ya que ha recibido dineros de Merck.

Basado en esa “gran investigación” Abad Faciolince  pasa luego a insultar a las víctimas de la vacuna (y hay cientos), llamándolas “aves agoreras que vinieran a atribuir a la vacuna efectos nefastos: parálisis, desmayos, dolores de columna”.

Al parecer,  Abad Faciolince no se tomó la molestia de entrevistar a una sola de las víctimas  que yacen semiparalizadas en hospitales, incluido el San José de Bogotá, y que han sufrido en verdad los efectos nefastos de una vacuna que hasta el momento NADIE ha comprobado que sirva para nada, fuera de producir síntomas discapacitantes, y fatales en más de 170 casos.

Dice lo siguiente Abad Faciolince:

“Cuando inventaron la vacuna contra el papiloma humano, hace ya varios años, le pregunté a mi hermana epidemióloga sobre su seguridad, y no dudé en llevar a vacunar a mi hija adolescente. La vacuna tuvo un efecto adverso: le dio un poquito de fiebre. Otro efecto adverso lo tuve en mi bolsillo: la vacuna era carísima. Pero está demostrado que la mayoría de los casos de cáncer de cérvix, de vagina, de ano, se deben a la infección con este virus.”

Léanlo bien, veámoslo por partes.

“No dudé en llevar a vacunar a mi hija adolescente.”

La llevó así no más, como quien lleva un perro o un gato a vacunar. No dice que la haya informado de nada, ni de para qué servía la vacuna ni de sus posibles riesgos. Una actitud absolutamente patriarcal que demuestra un servilismo radical ante las autoridades sanitarias, y una falta de cuestionamiento ante una vacuna que perfectamente podría haber dejado paralizada a su propia hija.

“Pero está demostrado que la mayoría de los casos de cáncer de cérvix, de vagina, de ano, se deben a la infección con este virus.”

Para la información de Abad Faciolince, existen más de 100 cepas del virus del papiloma humano, muchas de las cuales pueden llegar a producir cáncer y no están cubiertas por la vacuna. La vacuna supuestamente solo protege contra cuatro cepas. Sin embargo, lo que los fabricantes de la vacuna no están diciendo, es que hay otras condiciones que deben estar presentes para que el VPH pueda llegar a ser un cáncer, entre ellas:

◦       Fumar

◦       Tener in sistema inmunológico debilitado

◦       Tener muchos hijos (para tener un aumento de riesgo de cáncer cervical)

◦       Uso a largo plazo de anticonceptivos orales (para tener un aumento de riesgo de cáncer cervical)

◦       Mala higiene dental (para tener un aumento de riesgo de cáncer cervical orofaringeal)

◦       Inflamación crónica

Y, que además existen pruebas  de Papanicolau para la detección temprana del cáncer, las cuales ha sido muy efectivas en disminuir el cáncer cervical en las mujeres en los Estados Unidos, bien  antes de que se inventara la supuesta vacuna contra el virus del papiloma humano.

Hasta las estadísticas que cita Abad Faciolince vienen completamente amañadas.  He aquí lo que escribe:

“De 67 millones de dosis administradas se han reportado 25.000 casos de efectos adversos. De estos 25.000 el 92% no eran serios (la fiebre de mi hija, enrojecimiento en el sitio de la inyección). Quedan entonces 2.000 casos más serios, es decir el 0,003% de los casos.”

¿De dónde  sacó Abad Faciolince estas estadísticas? Ni siquiera cita la fuente.

Según la organización Sanevax de los Estados Unidos, la cual ha venido siguiendo por años los efectos adversos de esta vacuna, y según lo reporta VAERS, un organismo del gobierno de los EE. UU. que compila estadísticas sobre efectos adversos de las vacunas (https://vaers.hhs.gov/index), estas son las estadísticas: 

Informe de VAERS sobre la vacuna contra el VPH hasta Julio de 2014

Descripción

 

 

Total

 

 

Discapacitadas

 

 

1.170

 

Muertas

 

 

170

 

No se recuperaron

 

 

7.202

 

Prueba de Papanicolau anormal

 

 

577

 

Displasia Cervical

 

 

249

 

Cáncer cervical

 

 

80

 

En peligro de muerte

 

 

645

 

Sala de urgencias

 

 

11.814

 

Hospitalizadas

 

 

3.737

 

Estadía extendida en el hospital

 

 

254

 

Graves

 

 

4.984

 

Eventos anormales

 

 

35.692

 

 

Como pueden ver, Abad Faciolince no cita las niñas muertas, las que no se recuperaron, las que están en peligro de muerte o las que están graves, etc.,  tratando de minimizar la magnitud del peligro que representa esta vacuna. Ojo a esto: Si la General Motors saca al mercado un carro defectuoso que ocasione una sola muerte, TODOS los carros deben ser retirados del mercado y el defecto debe ser corregido. Según esta lógica, la muerte de UNA SOLA niña, producida por esta vacuna debería ser suficiente para que se retirara de inmediato esta vacuna de los servicios de salud y que se analizara qué está mal con ella. Esto no ha pasado gracias a los grandes intereses económicos de Merck, la cual gana una fortuna haciendo aplicar esta vacuna por todo el mundo aunque: 

1-NADIE ha comprobado que prevenga el cáncer cervical (se necesitarían 30 años para ver sus resultados, según el Dr. Sin Hang Lee);

2-Hay indicios de que incluso puede causarlo;

3-Ha producido muertes y decenas de miles de reacciones adversas;

4-Contiene aluminio, un coadyuvante que puede desequilibrar el sistema inmunológico y producir enfermedades discapacitantes e incluso la muerte.

De hecho, Abad Faciolince le está haciendo un gran favor a una multinacional que ya ha sido condenada en los Estados Unidos por actos de corrupción y que ha tenido que pagar multas por ello. El objetivo de Merck, aparentemente,  no es prevenir el cáncer en las niñas, sino hacer grandes ganancias a costa del temor que está inspirando en la población, para que las víctimas se vacunen dócilmente. De otra manera no se explicaría que en Colombia, que tiene uno de los peores servicios de salud del mundo, de repente hayan decidido usar una vacuna dizque para prevenir el cáncer del cuello uterino.

Abad Faciolince desvía completamente la polémica que ha ocasionado esta peligrosa vacuna planteando el tema del “fanatismo religioso” que nada tiene que ver con las verdaderas causas de la oposición a esta vacuna. ¿Acaso fue el fanatismo religioso lo que hizo que el gobierno del Japón le retirara su apoyo, que el Parlamento francés esté debatiendo con hechos científicos los daños que causa esta vacuna o que en la India las prueba clínicas se suspendieran por las muertes que causara la vacuna?

La visión superficial y quizás hasta fanática de Abad Faciolince acerca de esta vacuna de la que NO sabe absolutamente nada parece permeada simplemente por  su visión maniqueísta del mundo que lo inclina a pensar que si el Procurador se ve envuelto en una investigación de esta vacuna, es porque lo hace por motivos religiosos y no porque la vacuna haya dejado víctimas reales en Colombia. Lo que es más, los padres de las víctimas acudieron a la Procuraduría porque  todos los organismos oficiales se atrincheraron bajo el mismo dogma de que la vacuna no estaba causando ningún efecto colateral desastroso y de que se trataba de un caso de “histeria masiva”, mientras que las víctimas seguían sin tratamiento y se multiplicaban día a día.

¿Ha citado Abad Faciolince el testimonio de algunas de las jóvenes víctimas en vez de citar las declaraciones de mujeres como Nubia Muñoz, quien tiene un gran conflicto de interés defendiendo la vacuna  ya que ha recibido dineros de Merck?

¡En absoluto! He aquí parte del testimonio de Valentina Valencia, quien yace en estos momentos sin poderse mover por su cuenta, después de recibir la vacuna, en el hospital San José de Bogotá:

“Hola a todos muchas gracias por los mensajes, llamadas, oraciones, cartas, regalos, buenos pensamientos y positivismo. Sabemos que esto es momentáneo y ¡¡yo soy fuerte!! Tengo un futuro hermoso el cual tengo que lograr junto a todos ustedes. 
Yo estoy enferma desde que me aplicaron la vacuna del papiloma (VPH). Me han aplicado dos dosis; una en el 2013 y la segunda, este año el 1 de abril, a la semana de aplicarme la segunda dosis, me hospitalizaron por una inflamación de ganglios.
El 4 de mayo mi vida cambió por completo, dio un giro de 180 grados. Dejé de caminar por mucho tiempo, me llevaron a urgencias del hospital León XIII donde duré mucho tiempo hospitalizada. Me hicieron muchos exámenes y decían que lo que tenía era psicológico; me dieron de alta en muy malas condiciones... Luego de esto, me llevaron a mi casa. Pase el fin de semana mas caótico, parecía una película, mi familia me apoyaba pero eran más de 10 médicos diciendo que lo mío era psicológico, por lo que mi familia comenzó a dudar. Al lunes, mi madre decidió llevarme al hospital Pablo Tobón Uribe, en donde de igual manera al anterior, duré mucho tiempo. En este hospital me dieron de alta y le dijeron a mi familia que lo mejor era que me internaran en una clínica psiquiátrica, a todos les dio muy duro y pero decidieron esperar un tiempo, todos me prometían hasta lo que no existía para ver si me motivaba. Estuve en mi casa sin caminar casi un 1 mes y mi mamá me compró un perrito (Valentino) es hermoso gracias a Dios. Lesly Velez Velez una de las tantas niñas que están en mi situación, viajó a Bogotá a someterse a un tratamiento y volvió a caminar. Por lo que mi familia decidió llevarme también, cuando llegamos a la Clínica de Marly y después de muchos exámenes, me encontraron una gran cantidad de plomo y luego de un tratamiento de desintoxicación, volví a caminar.
El 20 de julio me vine para Medellín con la alegría de que pude volver a caminar, pero el 12 de agosto tuve que abordar con mi mamá un avión, con mi cara torcida y sin caminar... Sí, de nuevo.
Me vuelven a hospitalizar, esta vez en el hospital San José Infantil donde me dicen los toxicólogos que mi porcentaje de plomo se alteró por lo que me vuelven a quelar (a hacerme desintoxicación) esperanzados, esperamos hasta pasar un mes sin ninguna mejoría.
Un domingo me sentí muy extraña, mi mamá estaba muy preocupada y al día siguiente, no fui capaz de sentarme, cada día retrocedía más y más...
A los días, cuando mi mamá me sentaba y me sostenía como un bebé, nos dimos cuenta de que no podía sostener mi cabeza, todos nos preocupamos mucho; al día siguiente me ordenaron una resonancia de cuerpo entero porque la resonancia anterior había mostrado unos puntos en mi cabeza, el neuropediatra no creía que mis síntomas fuesen verdaderos... Sí, de nuevo, y decía que lo que tenía en mi cabeza, era normal. Con una tercera resonancia, se ve en mi médula unas lesiones, le dicen a mi mamá que oráramos mucho para que no quede con secuelas más adelante. El diagnóstico que me dieron, fue de una encefalitis, una inflamación en el cerebro y además intoxicación por plomo. 
Me pusieron dosis muy altas de corticoides vía oral y venosa, no vimos mejoría, de hecho, antes podía sentarme con la cama inclinada y me cuñaban como un bebé y no sentía ninguna molestia.
Ahora con la cama inclinada o con el intento de sentarme, me desmayo, por lo que permanezco acostada.
En estos momentos tengo que utilizar pañal porque tengo incontinencia urinaria, oxígeno permanentemente, 2 catéteres centrales. El tratamiento que me están haciendo, es una plasmaféresis que consta en sacarme toda la sangre y ponerme plasma (componente de la sangre) de personas donantes. 
Espero que este tratamiento sea el fin de mi enfermedad, me lo tienen que repetir por una semana y después por lo que dicen los médicos, quedo muy débil, sin defensas. Estoy en la UCI (cuidados intensivos ) solo puedo ver a mi mamá de1:00pm a 3:00pm, ¡es muy duro! Pero yo sé que Dios es un Dios justo y me va a sanar de esta enfermedad. También sé que Dios todo lo ve. Yo no me puedo dejar decaer porque la vida sigue y la fe y las fuerzas es lo último que se pierde. Gracias por leer este mensaje que les escribo desde este cuarto. NO te dejes vacunar, van a comenzar a vacunar a los niños y a los bebés ¡Eso no es justo! Gracias, Dios nos escucha.”

La pregunta es, ¿estaría opinando lo mismo Abad Faciolince si su hija fuera una de las víctimas? Y, algo más, la vacuna está causando esterilidad en algunas niñas y destruyendo los ovarios. Se han reportado casos de ello en Colombia, y en Australia, tenemos un caso reportado de cómo la vacuna destruyó los ovarios de una joven de 16 años:

http://www.sott.net/article/266539-Gardasil-vaccine-destroys-ovaries-of-16-yr-old-girl-causes-infertility

Resulta que la vacuna contiene, según el artículo, polisorbato-80, un conservante de alimentos, el cual “inyectado en el cuerpo, ha mostrado que acelera la maduración sexual y también reduce el peso y la función del útero y los ovarios”. Además contiene y L histidina, un aditivo de alimentos, el cual al ser inyectado en el tejido muscular “se dice que puede causar una respuesta autoinmune, que llevaría a serios efectos colaterales”.  

 ¿Sabe Abad Faciolince qué daños le podría haber causado la vacuna al sistema reproductivo de su propia hija además de la molestia temporal de un pinchazo?

Es importante que padres y niñas se informen objetivamente acerca de los peligros de la vacuna Gardasil. Ni Merck ni el gobierno lo están haciendo, mucho menos Abad Faciolince quien escribe sobre un tema sobre el cual desconoce por completo.

En un artículo recién publicado por el Dr. Sin Hang Lee, patólogo del Hospital de Milford, Connecticut, el Dr. Lee afirma que si se hacen pruebas de detección del virus del papiloma humano por medio de ADN, no se necesitarán las vacunas contra este virus. Aún más, el Dr. Lee  dice que la efectividad de estas vacunas contra el VPH solo se conocerá dentro de treinta años, si es que llega a existir alguna evidencia. Además, cita las palabras de Mark Schiffman quien trabaja para el Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos y quien es uno de los promotores de la vacuna: ”El objetivo de la vacunación es prevenir el cáncer, no prevenir infecciones agudas, las cuales casi siempre se curan sin causar una enfermedad”.

La pregunta que implícitamente se hace el Dr. Lee es, ¿para qué se están vacunando las niñas contra un virus que casi siempre se cura sin causar una enfermedad según las mismas palabras de un experto como Mark Schiffman del Instituto Nacional del Cáncer?

La verdad es que se necesita tener una fe religiosa en una vacuna de la que solo se va a saber en 30 años si servía para algo, si es que se sabe, cuando lo que sí se sabe a ciencia cierta es que la vacuna está dejando ya mismo miles de víctimas y sin tener que ver con ningún fanatismo religioso.

Hay que poner en una balanza estas dos cosas a la hora de decidir si se debería usar esta vacuna: Arriesgarse ya mismo a la discapacidad o la muerte, o esperar 30 años para saber si valió la pena correr ese riesgo. La respuesta es obvia.

Personas como Abad Faciolince que opinan irresponsablemente sobre lo que no saben ni han investigado están propiciando que haya más víctimas de una vacuna que más que prevenir una sola enfermedad está causando múltiples enfermedades y muertes.

La Asociación de Víctimas de España ha presentado demandas contra Merck y contra las autoridades sanitarias de ese país, basada en hechos científicos y en víctimas reales. Existen decenas de artículos de eminencias científicas, como el Dr. Sin Hang Lee, que han comprobado la inutilidad y el peligro de la vacuna. Los testimonios de las víctimas se pueden ver y escuchar en Sanevax.org. En Colombia se ha formado una Asociación de Víctimas para decirle NO a la vacuna y para que las víctimas sean reconocidas como tales. Y aquí lo más horrendo que está ocurriendo en Colombia con esta nefasta vacuna: El gobierno se niega a reconocer a sus víctimas como tales y a ofrecer un protocolo de tratamiento para ellas. ¡Es hora de decir basta!

He aquí una de las pruebas científicas que hace completamente inaceptable la aplicación del Gardasil, presentada por Sanevax.org:

“Científicamente hablando, la vacuna Gardasil está calificada como una vacuna de genotipo específico para prevenir el VPH-16 y el VPH-18 con casi el 100% de eficacia como se afirma, pero, también se ha demostrado que NO es eficaz para eliminar los genotipos pertinentes del VPH que ya están presentes en los sujetos vacunados. Si una prueba de VPH analíticamente sensible y fiable está disponible, pero no se utiliza para hacer  una pre-prueba de las mujeres jóvenes sexualmente activas antes de la vacunación, y descalificar a las personas ya infectadas con el VPH-16 o VPH-18 como candidatos a ser vacunados, el volumen de ventas de Gardasil probablemente se reduciría.

Si se aplica una prueba tan fiable para el seguimiento posterior a la vacunación, puede revelar la verdad de que la falta de una investigación de prevacunación de una infección por VPH pertinente a la vacuna ya existente por el VPH-16, - 18, -31 y -45, puede conducir a un aumento después de la vacunación de las lesiones precancerosas y cancerosas debido a la exacerbación o progresión de una infección por un VPH persistente relevante a la vacuna. En resumen, la vacuna puede en efecto empeorar las cosas no mejorarlas, derrotando sus objetivos declarados.”

Pasando todo esto a un lenguaje común la vacuna misma puede llegar a producir cáncer, ya que NO se están haciendo pruebas para saber si las niñas vacunadas ya tienen en su sistema el VPH pertinente a la vacuna. 

Los estudios de Sanevax.org ofrecen las siguientes conclusiones acerca de la vacuna:

1-La vacuna contra el VPH fue creada supuestamente para prevenir un cáncer, cuando las vacunas son para prevenir enfermedades causadas por un virus y jamás han funcionado en el caso de un cáncer. (…)

2-El Gardasil no sirve para ningún propósito bueno, de hecho, hay que retirarla del mercado inmediatamente y aquellas personas afectadas por la misma necesitan tener un seguimiento adecuado y que se les proporcione ayuda.

Se necesita una investigación independiente y transparente para saber cómo y por qué ocurrió esto, quién fue responsable y garantizar que se solicite una reparación adecuada y que se impongan las penas correspondientes.

3-Por último, los numerosos y evidentes conflictos de intereses que existen entre las empresas farmacéuticas, los reguladores y los llamados expertos independientes necesita ser revelados y reparados para que nunca más pueda la codicia monetaria o la avaricia impulsada por el ego pesar más que la salud de tantos hombres y mujeres jóvenes de todo el mundo.

En resumen: Nadie ha probado que esta vacuna prevenga el cáncer, el aplicársela es un peligroso asunto de fe, ya que se está jugando a la ruleta rusa por los efectos colaterales discapacitantes y mortales que puede generar. Hay miles de niñas alrededor del mundo que han sido víctimas de los efectos fatídicos de esta vacuna. En Colombia se han presentado casos por todo el país de niñas perfectamente normales, quienes después de recibir la vacuna han quedado gravemente enfermas, discapacitadas o menopaúsicas, ya que la vacuna puede afectar su sistema reproductivo.

Esta vacuna debe ser parada de inmediato y todas las personas e instituciones que han participado en su desarrollo y aplicación, deben ser acusadas penalmente por crear, distribuir, apoyar e impulsar una vacuna que no solo no sirve para lo que dicen, sino que ha causado muertes y discapacidades.

No estamos ante una vacuna sino ante un arma biológica que a sabiendas de lo que le está haciendo a nuestras hijas, hermanas, amigas, nietas, compañeras sigue siendo más que inoculada, disparada en el sistema sanguíneo y nervioso de todas ellas: El objetivo real de la vacuna es disminuir la población, dejar niñas severamente discapacitadas o estériles y acusarlas de “histeria colectiva” cuando exponen los síntomas causados por la vacuna.

Estamos entonces ante un caso de genocidio, calculado y patrocinado por las más grandes instituciones de salud del mundo: El Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos, la FDA, la compañía farmacéutica Merck y otras, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y múltiples cómplices investigadores, médicos y demás burócratas, incluido el Congreso colombiano que aprobó esta vacuna en Colombia para ser usada en niñas vírgenes de 9 años, para que recibieran una inoculación que no necesitan y que en muchos casos arruinará sus vidas y sus aparatos reproductivos. 

Que sea esta una voz de alerta de la comunidad científica consciente, la cual ha hecho todo tipo de pruebas de esta vacuna para comprobar su inutilidad y efectos discapacitantes y letales.