Testimonios de Valentina Mantilla y Natalia M.

Valentina Mantilla, 16 años de edad (Barranquilla)

Los síntomas le iniciaron luego de la primera dosis con dolores, debilidad y mucho cansancio. Con la segunda dosis empeoró, náuseas, visión borrosa y pesadez en las piernas. “Sentía mucho dolor, cuando caminaba las piernas se le movían como una gelatina y le temblaban mucho, acostada, sentada o en cualquier posición. Los dolores eran muy intensos en la cadera, piernas, pies, espalda y abdomen, de ahí se le pasaba para los lados y las rodillas se le doblaban, después dejó de caminar completamente, no podía con su cuerpo, este no le respondía, la cabeza no la podía sostener se le iba para los lados y no podía doblar las articulaciones de las piernas, por momentos no se le podía tocar porque le ardía la piel”, explicó la madre de la menor.

 

El caso fue reportado ante la Secretaria de  Salud y la Defensoría del Pueblo, estas entidades convocaron una junta médica, sin embargo, le diagnosticaron fibromialgia juvenil, síndrome doloroso regional completo y Síndrome de Münchhausen. La menor aún continúa con los mismos síntomas, luego de varios exámenes los médicos le dijeron que estaba somatizando.

Nathalia M. 

Mi nombre es Nathalia, tengo 29 años y fui una de las perjudicadas con la vacuna del VPH, mi historia se remonta en febrero del 2013 cuando aplique mi primera dosis por incauta en una campaña que hizo Colsubsidio en el centro comercial Santa Fe, de allí a mi segunda dosis sufrí una serie de síntomas como perdida de la regla por todo el año, quistes en los ovarios que nunca antes había tenido, ahora debo tomar pastas para que mi regla llegue, sufrí un colapso en mis piernas que afortunadamente cedió, tuve problemas para dormir y a causa de ello fui formulada con pastas psiquiátricas, mi sistema inmune se debilito y la piel también ha sufrido, han sido una serie de acontecimientos y problemas de salud en los cuales he gastado bastante dinero en los tratamientos.

Coloqué mis quejas respectivas desde esas fechas con copia a la Superintendencia de Salud, y hasta el día de hoy solo puedo decir que me siento muy decepcionada del papel que tienen el gobierno y entidades que en vez de proteger la salud de mujeres y niñas, nos traten de mentirosas y mitómanas cuando es un hecho real y que se ha documentado en varios países, espero sirva de algo mi testimonio y no permitan que se sigan colocando estos venenos a las niñas de nuestro país.